Contemplo el horizonte en paz, allá donde habita la nada y me invita a hacerle compañía; recuerdo mi última creación antes del caos, yo soy El Científico y hago experimentos. En estos momentos estas en mi recuerdos y verás la última de mis invenciones.
Cierta ocasión de aburrimiento y examinando una ecuación me di cuenta de lo solo que estaba y en lo huraño que me había convertido, decidí hacer un esfuerzo y construí la creación mas fantástica de la historia. Debo reconocer que por mis dotes intelectuales las invenciones me son fáciles de producir, pero esta sobrepasa todos los pronósticos; durante siete largas y extenuantes jornadas hice la mejor de todas mis invenciones: he creado partículas inteligentes para mi entretención. Todos los días las veo moverse e interactuar unas con otras. Que fascinante.
Durante largo tiempo las observé y vi el progreso que cada una estas cosas obtenía pero me di cuenta que como interactuaban unas con otras desarrollaron un lenguaje que yo no podía oír así que me puse a trabajar en un dispositivo para poder oírlas. Las dejé de observar por un tiempo.
Cuando ya había creado mi oído bonico me dispuse a escuchar estas moléculas inteligentes y ya contando con mi ojo ultra sensible comencé a contemplar sus movimientos y, cosa curiosa, una de ellas sintió mi presencia (esto no estaba en las probabilidades) y se dirigió a mi: ¿quien eres tu? me preguntó pero mi voz era demasiado poderosa como para responderles por lo cual me retiré de mi laboratorio y empecé a juntar materiales para crear un artilugio que reduzca los decibeles de mi voz así estas pequeñeces no sufran del sonido. Ya creado el reductor de sonido fui visitar a mis creaciones y a ver si tenía suerte y una de estas detectaba mi presencia, suerte la mía que una de ellas se percató de mis asistencia y me preguntó: ¿quien eres tu? a lo que yo respondí: soy el científico y soy tu creador. Conversamos largo y tendido con este átomo y me manifestó su gratitud por la creación de él y de sus hermanos. Me siento feliz y seré bondadoso con ellos, les daré cosas para su bienestar.
He creado muchas cosas para ellos y su supervivencia pero por cada cosa que les doy me piden más y más, esto me cansa, al parecer han desarrollado una especie de hambre: exigen mucho y no sabes pedir las cosas. He tenido algunos problemas con las partículas, creo que quieres sublebarse a mi dominio, quizás a lo mejor han desarrollado una especie de conciencia y eso no estaba en la simulación de los estudios. Debo tomar cartas en el asunto.
La partícula A (así le puse porque fue con la primera que hablé) le encomendé una misión graciosa: debe decirle al resto que las destruiré; esta partícula difundió mi palabra y el caos entre ellas reinó, algunas me deseaban la muerte y otras imploraban misericordia. Yo solo me río, pero se me ocurre una gran idea para acabar con estos pequeños seres, pues ya me aburrieron.
He creado unas partículas semejantes a las anteriores pero de distinta masa molecular para se se vean distintas a las otras (una especie de diversidad) y he dejado de asistrirlas a ver que pasa, luego veré los resultados. Luego de varios días sin saber de las moléculas las fui a observar y miré algo que era desgarrador pero que me lo esperaba: durante un tiempo las partículas del grupo A con las partículas extranjeras habitaron el paz, pero después de un tiempo y debido a su reproducción agotaron su espacio por que tendieron a destruirse unas a otras. Que es entretenido ver el espacio donde están los restos de estas miserables partículas, pero ya fue suficiente de diversión, ahora estoy en la duda de si las revivo o no debido a este comportamiento destructivo que adquirieron, pero bueno más tarde veré ese tema, por ahora gozaré del espectáculo de los cuerpos sin vida de mis hijos.
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