miércoles, 25 de abril de 2012

Síndrome del Buen amigo

En una convención internacional de medicina realizada en Suiza, se reunieron los mejores médicos del mundo para debatir y sanar una enfermedad que estaba causando un revuelo muy desbastador. Hasta el momento no se había encontrado cura, ningún médico ni especialista fue capaz de dar una respuesta convincente o solución a esta epidemia. Todo se veía gris para la humanidad.
Ya había terminado de exponer el doctor Tuncay Sarioglú y le tocaba exponer al profesor Leónidas Turgeniev, que era profesor de filosofía y había sido invitado por los organizadores; los comentarios de los galenos no se hicieron esperar por ser este hombre solo un profesor y no un facultativo de la salud propio para la ocasión. Entonces el discurso del profesor comenzó.
"Señores médicos de todo el mundo, he escuchado sus rumores y sus críticas  de mi visita e intervención en esta conferencia, pero les aseguro que no vengo con el afán de dejarlos sin trabajo. He analizado la enfermedad que ahora ataca al mundo y he decidido nombrarla síndrome del buen amigo; se preguntarán porque lo he designado así a este trastorno, pues bien les explico: he analizado el comportamiento de los afectados con este 'síndrome' y he sacado resultados que en todos los casos coinciden exactamente. Aquellos que tienen esta afección se caracterizan por ser buenos con el resto de las personas, los que tienen cercanía con algún individuo procuran con gran afán tratar de mejorarle la vida al sujeto al que ha sido ayudado. Son tan buenos que se olvidan de si mismos y de sus vidas hasta tal punto que terminan solos; en vista de que estas personas 'enfermas' tienen esta cualidad, el resto de las personas abusan de la buena disposición y voluntad de los 'enfermos', es decir son utilizados como instrumentos. La mayor característica de estas personas es que cuando ya mejoran las vidas del resto, terminan solo y aislados.
Pues bien señores médicos, ya he expuesto esta 'alteración mental' y para terminar mi intervención le dejo esta pregunta ¿quienes son realmente los enfermos, estas personas o nosotros?"
El gran auditorio que estaba en Suiza quedo en silencio.

martes, 17 de abril de 2012

Flor de Luz

Dice el mito que quien la encuentra conocerá su finalidad y la esencia de su vida; todos los mortales la buscamos sin cesar.
Llevo 15 años buscando el objeto por el cual me muevo sin parar, 15 años de infructuoso resultado, 15 años de viajar por el mundo recopilando información acerca de este objeto y sus atributos. Un antiguo amigo me dijo que la voluntad de este objeto me atrae, otro a quien conozco bien me dijo que no debía buscarlo pues sería una empresa defectuosa, mas solo le hago caso a mi conciencia de aventura y de búsqueda. Vamos a por él. Los primeros días de mi viaje fueron extenuantes y en ciertas ocasiones sufridas, en los cuales estuve a punto de claudicar, pero recordé las palabras de mis amigos: sería traumante fallar en esta iniciativa, mas es tanto el deseo que tengo por encontrar este objeto que daría mi vida por tenerlo; de principio no sabía porque lo hacía, sin embargo, al ver a un mortal vanagloriándose de que pudo obtener este objeto mi anhelo aumentó y me dije: por los medios que sea conseguiré la flor de luz.
Debo reconocer que aun no se porque se llama flor de luz, quizás porque sea un objeto maravilloso, quizás porque Dios tomó un poco de claridad del cielo y elaboró una cosa con forma de delicada flor, que se yo; antes mencioné que debido a la búsqueda de la flor he instruido mi conocimiento en pos de este maravilloso artilugio para así poder dominarlo. Es tanto el deseo de la flor que olvidé todo cuanto sabía de la realidad que me rodeaba, olvidé mi hogar, mi familia, incluso olvidé mi nombre y es todo por el conocimiento de la obtención y manipulación de la flor, pero en lo más interior de mi ser sé que encontraré la flor. Debo mencionar que cuando un mortal consigue la flor de luz se trasciende, se inmortaliza y se eleva hacia el infinito; a veces creo y me emociono con la idea de conseguir todos estos atributos para así ser algo mejor, que emoción.
En el constante viaje a través del mundo he pensado en los 15 años de búsqueda de la flor y en cuanto dejé atrás y cuanto he adquirido ahora, concluyendo en que no he perdido nada con esto, es más, he salido ganando ya que he adquirido conocimiento de sobra, pero aun no es suficiente para encontrar la flor. Pronto muy pronto la tendré.
Ahora siento una gran emoción porque un mendigo turco me dio un mapa de donde se encuentra la flor, pero también me dejó intrigado porque mencionó cuando se iba que la flor no es lo que yo espero, bueno haré caso omiso a este comentario; Dios mio, siento que se acerca el final de mi largo viaje y podré ver con mis propios ojos mi anhelada flor de luz.
Siguiendo los pasos del mapa he llegado a un lugar desierto en el oeste de Turquía y ya debe faltar poco porque con todo los instrumentos de búsqueda concluyen que en la cueva que tengo en frente está el fin. Será mejor que entre. Aunque pienso: ¿que sucederá después de que encuentre la flor, se terminará mi devenir, veré el cielo?, mejor no pensar en eso pues estoy a metros del fin.
Llego al final de la cueva y para mi desagradable sorpresa no hay nada, solo un espejo y una inscripción que versa así: "usted esta en presencia de la flor de luz"; estoy confundido y apestado porque lo que me prometieron no se cumplió. Vuelvo a mi tienda y recostado en mi litera pienso concienzudamente sobre la inscripción y el espejo y de repente mi mente se ilumina y comprendo todo el sentido de esta aventura: yo soy la flor de luz, porque a través de los años de viaje y búsqueda adquirí conocimiento de varias artes, varias ciencias; se llama flor de luz porque la erudición es algo tan hermoso como una flor y es tan claro como la luz.
Cierro los ojos con una risa en mi rostro y caigo en un sueño profundo. Debo seguir instruyéndome, porque la flor de luz es muy basta y aun he adquirido una ínfima parte ésta, pero ya estoy cerca de ser luz.

lunes, 16 de abril de 2012

El Ahorcado

Aquí estoy viviendo y respirando, con muchos sueños y anhelos por realizar, con muchas metas por completar, toda un gama de posibilidades de ser feliz y libre, pero...
Tengo la lamentable fortuna de haber nacido en el lugar y en el momento equivocado de mi historia ideal; de alguna manera extraña y desconocida el abanico de logros que podría realizar se han escapado de mi como agua entre los dedos y huyen riéndose de mi con una carcajada que retumba en lo mas hondo de mi conciencia, que deprimente pero es tan así como que sufro.
Yo deseaba ser feliz y hacer feliz a cuanta gente quisiera que yo, una simple bacteria, ayudara a lograr este fin último, mas alguna falla cometí en este proceso que la sociedad y la englobante realidad me lo impide de aquí a la eternidad. Quería ser sabio, quería amar, quería que mi mente sobrepasara esta mazmorra de carne y fuera ilimitada , pero quizás esos anhelos sean tanto mas poderosas que los dos grandes dioses que gobiernan la historia. Creo comprender que si sé demasiado, si amo demasiado, si me trasciendo superaré a los ídolos creados y sería perjudicial para los súbditos de esos ídolos. Por consiguiente, aquellos que se vieron intimidados por mi posible poder, poco a poco comenzaron a mermar mi futuro con condiciones y atenuantes que cada día que pasaba iba logrando superar.
Cuantas cosas pude haber logrado y a cuanta gente pude haber socorrido de no haber sido por la delirante unión de dos grandes y poderosos aliados: van de la mano en contra de aquel que quiere aspirar a ser el mejor, van de la mano sociedad y realidad destruyendo a su paso y cortando cabezas de aquel que se entromete es sus planes de sometimiento universal. En lo que concierne a mi ya se ha dictaminado mi sentencia: por haber aspirado a mas de lo que debía tener, han transformado estos sueños en sólido, han utilizado estos sueños como cadenas y me las han puesto al cuello y así por los siglos de los siglos cuando quiera tirar de esta cadena para zafarme apretará de mi cuello y me ahogaré con mis sueños y aspiraciones.